ARTIKULUAK

La Incineradora de Zubieta, El Inicio del Conflicto

de76fe778fcc9c85316b62e00b3cffc7_oAunque a día de hoy no se hable mucho de ello, hasta hace poco, y durante algunos años, a menudo solíamos oír voces a favor y en contra en los medios de comunicación. Y casi siempre, la construcción de la incineradora se supeditaba a la aplicación o no del Puerta a Puerta. O sea, que si el PaP se extendía por los pueblos de Gipuzkoa, no se construiría. Entonces, ¿estamos afirmando que una macroconstrucción como ésta es prescindible? ¿Cómo es posible eso? Pero antes de sacar conclusiones prematuras, empecemos por analizar desde el principio todo lo que supone este proyecto, para poder tener una visión global del tema.

Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Gipuzkoa (PIGRUG)

Este plan para la gestión de residuos urbanos se publicó en diciembre de 2002. En palabras de Patxi López, uno de los objetivos de este plan era quitar todos los vertederos de Gipuzkoa. Y para ello, se decidió construir una incineradora. Al final, se ha decidido que emplazamiento sea en Zubieta, pero anteriormente pensaron construirlo en Urnieta, Txingudi o Aritzeta. Pero plataformas como Arnasa o Txingudi bizirik y alcaldes como Odon Elorza criticaron con vehemencia esa idea.

Según este plan, el territorio de Gipuzkoa generaría cada vez más residuos, y todos ellos se incinerarían. Así, imaginaban una Gipuzkoa sin vertederos y con una incineradora. Todo este planteamiento se entendía en la lógica de que Europa prohíbe todos los vertederos para 2020. Por ello lo aprobaron y lo defienden partidos políticos como PNV y PSE. Iñigo Urkullu así lo defendió al hablar sobre la incineradora y los vertederos.

Pero el PIGRUG, ¿era un plan necesario?

Atendiendo los datos anteriores, el PIGURG supone eliminar todos los vertederos y construir una incineradora, siguiendo los dictados de Europa. Pero, ¿es cierto todo eso? ¿Es eso lo que pide Europa? ¿Realmente es posible eliminar todos los vertederos? Veamos lo que dicen las leyes de Europa al respecto.

Los vertederos en la legislación europea

La legislación europea no prohíbe todos los vertederos, solamente los de residuos primarios. Estos son los no tratados, los que almacenan residuos reciclables y orgánicos. Estos vertederos, dado que almacenan orgánicos, tienen lixiviados y fuertes olores, y, por lo tanto, son contaminantes.

Sin embargo, sí hay vertederos que Europa no prohíbe. Son dos: por un lado los de residuos secundarios, y por otro lo de residuos estabilizados. Los residuos secundarios son aquellos que derivan de la incineración, cenizas y cepas tóxicas, por ejemplo. Como estos productos son tóxicos, necesitan vertederos con medidas de seguridad especiales, para que su toxicidad no pase al medio. Los residuos estabilizados, en cambio, son los que se separan como rechazo, y al estar estabilizados, no son tóxicos ni contaminantes. Es por ello que no necesitan vertederos con medidas de seguridad especiales.

Con estos datos podemos desmentir lo que Iñigo Urkullu dice en el video, léase, que Europa no prohíbe todos los vertederos, sino que algunos en concreto. Aparte de eso, también se desmiente lo dicho por Patxi López, cuando afirmaba que querían hacer desaparecer todos los vertederos que existen en Gipuzkoa. Se ha visto que aunque se incineren los residuos, se generan residuos secundarios que también necesitan vertederos para apilarlos (siendo además de alta seguridad). Por lo tanto, a pesar de construir la incineradora, seguiríamos necesitando vertederos.

La incineradora en la legislación europea

image002Europa tiene una pirámide para las diferentes prácticas en la gestión de los residuos, en la que prefiere unas sobre otras (mirar la imagen de al lado). En esta pirámide invertida vemos como se favorece como primera opción la prevención en origen (la reducción de material en la elaboración inicial). Después se decanta por la reutilización y el reciclaje. Como últimas opciones aparecen la revalorización y la eliminación. La revalorización significa la incineración de los residuos para así conseguir energía. La eliminación sería lo mismo pero sin necesidad de conseguir energía en ese proceso.

Con todo esto, Europa ya en 2001 afirmo que a partir de 2020 no aceptaría la incineración de ningún residuo que se pueda reutilizar o reciclar, ni aunque en ese proceso se consiga energía (no acepta la revalorización con productos reciclables ni reutilizables). Y la implicación que tiene esta prohibición en la incineradora que se quiere construir en Zubieta es clara: no sólo se podrá incinerar en ella productos que no se pueden reutilizar ni reciclar, es decir, el 10% de lo que encontramos en nuestra bolsa de basura y el 25% de lo que se supone que se va a quemar en la citada incineradora.

Esto tiene un efecto directo en la planta de incineración que tiene como objetivo la revalorización. Para que la incineración sea realmente revalorización es necesaria una mínima cantidad de toneladas de residuos y esta limitación, como ya se ha dicho, reduce la disponibilidad a un máximo de 25%.

Hoy en día, se recicla alrededor de un 44% de los residuos que se generan, y lo demás se manda a los vertederos. Pero dentro de lo que se envía a los vertederos hay un gran porcentaje que es reciclable, cerca de 75%, y todo ello no podrá ser incinerado a partir de 2020. Todo esto deja unas 61.240 toneladas de residuo incinerable. Muy lejos de la capacidad que se supone que va a tener la incineradora de Zubieta de 163.500 toneladas, a pesar de la reducción de 23,5% que se ha propuesto. Los números no encajan en este caso.

Estos números, por tanto, dan mucho que pensar, ya que sería imposible una revalorización energética con una cantidad tan reducida de residuos. La única opción sería importar residuos, cosa que todo el mundo lo niega. Y junto a ello, tenemos a Zabalgarbi, ejemplo de gestión de residuos en el que se basa el planteamiento de Zubieta, en el que de todos los residuos que se incineran un 85% es reciclable y un 1,6% peligroso, según un reciente artículo publicado por la revista Argia. Estos datos hacen que incluso Bizkaia deba de replantear su gestión de residuos, que estará prohibido a partir de 2020.

Pero con la intención de que los datos anteriormente citados concuerden con la realidad, la Diputación ha sacado un documento de previsión en el que asegura que en 2045 habrá suficiente cantidad de residuos incinerable (no reciclables), unos 163.499 toneladas. Mas en esta previsión no han tenido en cuenta el planteamiento de Europa de una transición hacia una economía circular y eficiente. Con esta transición plantean que en el futuro en Europa se deberá tender a una reducción en lo que a generar residuos se refiere, en vez de cada vez más. Para conseguir ese objetivo se han planteado diferentes pasos: incidir en el diseño de los productos, alargar la vida de los mismos, la desmaterialización, medidas contra obsolescencia programada,…

Por lo tanto, Europa no abre ninguna puerta al PIGRUG, sino que cierra todo resquicio de viabilidad del proyecto. En este contexto tienen más lógica los muchos apoyos y halagos que Europa le brindó a las medidas tomadas por el anterior gobierno de la Diputación (como fue el caso del Puerta a Puerta).

Entonces, ¿por qué quieren construir la incineradora?

A quedado demostrado que si se quieren cumplir las leyes y directivas de Europa, no tiene ningún sentido construir la incineradora. Entonces, ¿por qué tanta insistencia en ello por parte del gobierno de la Diputación en manos del PNV-PSE?

No se puede asegurarlo con certeza, pero los datos económicos que se esconden detrás de este proyecto son verdaderamente elocuentes.

Datos económicos

Para la construcción de la incineradora hacen falta 300.000.000 de €, otros 100.000.000 de € para su mantenimiento durante 10 años y otros 100.000.000 de € para pagar los intereses de los prestamos ya pedidos. En total, 500.000.000 de euros dedicados para este proyecto.

Para todo ello, la Diputación de Gipuzkoa, al acercarse unas elecciones en las que podrían provocar un cambio en el gobierno (serían en mayo), acordaron un préstamo de 195 millones de € con el Fondo Europeo de Inversión en febrero de 2011. Junto a ello, firmaron también un préstamo con los bancos La Caixa y Banesto de 67,5 millones. Una vez conseguido la financiación, pusieron la primera piedra en Zubieta en marzo de 2011, a falta de dos meses para las elecciones.

Dentro del préstamo pedido a los bancos, la Diputación estaba obligada a contratar productos financieros tóxicos, los SWAP. Por culpa de estos productos tóxicos, la Diputación tuvo que pagar cada mes 300.000 €, y hoy en día los intereses han subido hasta 670.000 €. Ante esto, el nuevo gobierno de Bildu (al final sí se dio el cambio político) se negó a pagar esos interés, alegando irregularidades en los contratos.

Después de algunas denuncias, el nuevo gobierno y el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa rechazaron continuar con el proyecto de la incineradora en julio de 2013. Aun así, la Diputación está obligada a pagar los intereses de los préstamos, ya que un juzgado de Donostia falló a favor de los bancos, obligando al primero a pagar por los SWAP contratados.

La situación actual, en cambio, ha vuelto a dar la vuelta. Estando de nuevo en el gobierno de la Diputación el PNV y PSE, han retomado el plan de construcción de la incineradora.

Datos ecológicos y de salud

Como ya se ha dicho, de 2020 en adelante estará prohibido incinerar todo residuo reciclable. También hemos visto como los datos ofrecidos por PNV y PSE no posibilitan que en Zubieta no se vayan a incinerar solo residuos no reciclables. Y aquí reside el primer fallo ecológico: la incineradora no cumple con los mínimos ecológicos establecidos por Europa.

Además, atendiendo a los datos de otras incineradoras gestionadas por estos dos partidos políticos, o sea, la de Zabalgarbi, vemos como estas incineradoras queman muchísimos residuos reciclables (llegan hasta un 85%). Esto en parte tiene sentido, ya que el mejor camino para que conseguir energía con los residuos es con la quema de plástico, papel y cartón (estos tienen el valor calorífico más alto). Pero, obviamente, estas prácticas no son nada ecológicas, porque queman productos que son reciclables. Aquí el segundo fallo ecológico del proyecto.

A todo esto hay que sumarle que en la pirámide que recomienda Europa para las prácticas en cuanto a la gestión de residuos, donde la eliminación es la última opción, precedida por la revalorización, que es lo que se quiere hacer y se hace en Zubieta y Zabalgarbi. Para que pueda ser clasificado como revalorización energética, el proceso debe de tener una eficiencia global mínima (eficiencia termodinámica) de 24,25%.

errauskailua-irudia

En la de Zubieta se plantea una eficiencia de 25,1%. Aunque esté sobre el límite mínimo, algunas investigaciones, como el estudio del profesor de EHU/UPV Gorka Bueno, han puesto en duda esta cifra. Pero si esto no fuera suficiente, el proyecto ha sufrido una reducción (ya se ha comentado antes) del 23,5%. La capacidad se ha reducido de algo más de 200.000 toneladas hasta 160.000 toneladas. Por lo tanto, la eficiencia del proyecto también se habrá reducido, posiblemente por debajo del límite europeo. He aquí el tercer error.

Por tanto, hemos podido comprobar como el incineradora no cumple las recomendaciones ni lo los mínimos exigidos por Europa. Pero más allá de lo ecológico, este tipo de plantas también producen graves problemas de salud.

Por un lado, como ya se citado, construir una incineradora supone tener que construir al mismo tiempo un vertedero para residuos secundarios, los cuales son tóxicos. Y cómo no, las cepas tóxicas resultantes de la incineración son peligrosas, teniendo que para ello construir vertederos de alta seguridad. En vez de quemar, si se redujera en origen y después se reciclara, los residuos que sobraran, los estabilizados (el rechazo) no necesitaría ningún vertedero de alta seguridad, ya que estos residuos no son peligrosos.

Por otro lado, hay que tener en cuenta los productos tóxicos que se expulsan al aire vía incineración. Entre estos productos encontramos el CO2, el Cinc, el Cadmio, dioxinas,… Según el experto en neurotoxicología Edurado Rodríguez Farré, las dioxinas que expulsan las incineradoras son las más tóxicas que se conocen. Viendo los datos no es de extrañar que diversos estudios afirmen que en la población que vive cerca de una incineradora, los casos de cáncer se multipliquen por 9.

Conclusiones

Se ha visto que este proyecto no sacia las necesidades en la gestión de los residuos, Además, no cumple mínimos establecidos por Europa, a la par que apuesta por una de las prácticas menos recomendada. Asimismo, se observa que le supone un gran gasto económico a la Diputación, bien el construirlo, bien mantenerlo. Incluso no haciéndolo, la Diputación tendrá que seguir pagando los intereses gracias a una mala gestión del PNV-PSE cuando quisieron blindar el proyecto en el 2011. Y para culminar, los problemas ecológicos y de salud que provoca son también muy relevantes. Con todo ello, se sabe que es un proyecto que no tiene ningún sentido.

Por ello, y viendo como todavía el PNV y el PSE quieren construir la incineradora, es normal tender a pensar mal sobre el tema. Empecinarse con este plan cuando genera tanto mal y tan poco bien (lo poco bueno está en duda, de hecho), hace pensar que hay intereses que se esconden a la ciudadanía. Y en esos casos, lo normal es que sean intereses económicos, injustificables ante la opinión pública. No podemos olvidar que la recogida y gestión de los residuos es una industria verdaderamente lucrativa. Es parte de esta industria la empresa FCC, propiedad de la familia Koplowitz, empresa que cotiza en el Ibex 35, por lo tanto, muy poderosa.

Está claro que no se puede acusar a nadie sin pruebas, pero es inevitable que sospechas de corrupción e intenciones oscuras se ciernen sobre proyectos sin sentido como estos. No vale llenarse la boca con palabras como sostenibilidad y al mismo tiempo construir máquinas de contaminación como la incineradora. Es necesario criticar esos comportamientos hipócritas, y éste ha sido el objetivo de estos dos artículos.

Advertisements

2 thoughts on “La Incineradora de Zubieta, El Inicio del Conflicto

  1. Pingback-a: Albiste bilduma, urtarrilak 01 – 31 | Zero Zabor

Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s