ARTIKULUAK

¿Urbanismo o Dinero?

03No es sencillo hacer un análisis real del desarrollo que han vivido nuestras ciudades estos últimos años. Las dos últimas décadas (en la última es más evidente), se están dando varios fenómenos que notamos en el día a día, pero que, a su vez, no somos capaces de identificar. Son muchas las quejas que diariamente escuchamos en las calles, bares y nuestro entorno más cercano: ¡No hay equipamientos públicos abiertos! ¡No hay zonas verdes! ¡Solo hay coches en nuestras calles! ¡No puedo pagar un alquiler!… Pero, ¿todas estas quejas son fenómenos aislados? ¿Hay alguna relación entre ellas? En este artículo trataremos de buscar una respuesta a todas estas preguntas, a la vez que intentaremos ubicarlas en un contexto global.

He aquí algunas definiciones y problemas identificados en el seno del modelo de urbanismo capitalista:

-Espacio público vs privado

Las relaciones entre espacio público y privado nunca han sido fáciles. Aunque es evidente que en un estado de bienestar el espacio público debería primar frente al privado, es innegable la necesidad de espacios dirigidos al uso privado. En esta sociedad donde el sistema económico de mercado tiene preferencia, las zonas públicas y privadas deberían saber convivir, al igual que en el ámbito económico las empresas privadas y los organismos públicos deben trabajar de manera complementaria. El problema surge a la hora de crear y mantener ese equilibrio. Estos últimos años el equilibrio entre público y privado se ha roto, y tal y como ha ocurrido en otros ámbitos del estado de bienestar (en la sanidad, la educación o en la seguridad por ejemplo), lo privado ha interferido en lo público y se ha quedado con una parte que no le pertenece. Un ejemplo muy ilustrativo de este fenómeno lo encontramos en los espacios públicos que están siendo “colonizados” por las terrazas, sillas y mesas de los bares. En estos casos, los diferentes gobiernos municipales, prefieren dejar la gestión del espacio que nos pertenece a todas las ciudadanas en manos de los hosteleros, alquilando parcelas públicas para su uso privado. Como siempre suele ocurrir en estos casos, mientras que los gobiernos municipales buscan el beneficio económico, la mayor perjudicada es la ciudadana. Donde antes había un espacio, aparcamiento, zona verde,… gratuito, ahora hay una terraza que hay que pagar si quieres utilizarla.

875854_1Al parecer, a algunos mandatarios se les ha olvidado que el espacio público nos pertenece a todas, y que por consiguiente, deben regularlo para todas, no solo para el sector servicio. Las ordenanzas municipales que han ido apareciendo en diferentes ciudades son el mejor ejemplo de este tipo de regulación, hecha a medida del tercer sector.

Toda esta regulación del espacio público, tiene otros objetivos que a menudo nos cuesta imaginar. Estos objetivos los retrata muy bien Unai Fernandez de Betoño, doctor en arquitectura, en su libro HIRI GARA: “En 2011, cuando las diferentes acampadas de los “indignados” ocuparon las plazas de muchas ciudades del estado español, quedaron en evidencia algunas actitudes de los gobernantes. El 27 de Mayo de 2011, después de desalojar la Plaza Catalunya de Barcelona a la fuerza, el presidente de la Generalitat Artur Mas hizo la siguiente pregunta en el parlamento catalán para justificar la actuación desmedida de los Mossos: “¿Es admisible que algunos grupos concretos ocupen sistemáticamente y sin límites el espacio público?” Puede que no. Pero aplicar una tolerancia diferente según quien ocupe el espacio público tampoco es una actitud muy democrática. Lo que ocurre es que en un espacio decorado para atraer la inversión no hay sitio para la protesta y la reivindicación. Estas inconformistas indignadas no quedan bien en las fotos de los turistas. Al fin y al cabo, para el orden establecido, el espacio público no es más que el espacio que tuvieron que dejar sin construir para ir de casa al trabajo y del trabajo a la compra.

Scan2

Además, ese espacio sin construir que sirve para ir al trabajo o a la compra, está condicionado en todos los casos por los coches. El tráfico rodado (la mayoría de las veces el coche), ha sido el factor más influyente en el diseño de las ciudades de hoy en día. Utilizando la libertad y la comodidad como bandera, hemos creado ciudades basadas en el uso del automóvil, dirigidas al consumo constante (ya sea el consumo de carburante o el de coches), sin tomar en cuenta ningún otro factor. Así, la contaminación del aire y la contaminación acústica de nuestras ciudades han llegado a tasas insufribles, mientras que el espacio que el ciudadano puede utilizar a pie se ha reducido al 15% del espacio total.

Mientras tanto, no nos damos cuenta que conducir es ser conducido…

-Gentrificación

Últimamente escuchamos esta palabra sin parar (se está hablando bastante sobre la campaña que llevan a cabo los militantes anarquistas de Londres,…), pero que es la gentrificación? Gentrificación es un neologismo ingles inventado por la socióloga marxista Ruth Glass en 1964. El término inglés “Gentry” significa burgués, y por lo tanto, la gentrificación se refiere a la elitización o aburguesamiento de un barrio humilde. Esta elitización provoca el reemplazo inevitable de los habitantes originarios de esos barrios: debido a la subida de los precios (en el alquiler de viviendas y locales sobre todo) en estos barrios, la gente de la clase media desplaza a las personas con menor capacidad económica, de forma consciente o sin darse cuenta. Se puede decir que este fenómeno es la cara oculta de la regeneración urbana. Este proceso se puede dar de manera instantánea, debido a una reforma rápida, o como está sucediendo en otros muchos lugares, se puede dilatar en el tiempo y ocurrir casi sin darnos cuenta.

Pero, ¿cómo se ejecuta este proceso? La estrategia utilizada para esto es muy conocida. La base del proceso consiste en convertir el barrio en reclamo turístico. Esto, convierte el barrio en un producto con un valor añadido. Para esto se suelen repetir los mismos pasos en diferentes ciudades del mundo: la discriminación “positiva” de las subvenciones públicas en favor de los negocios “finos”, mientras que otro tipo de negocios (locutorios, teterías,…) se prohíben; el aumento del control policial (cámaras, presencia policial, comisarias,…); mutar el tercer sector, remplazando viviendas por hoteles y oficinas; repintar las paredes sustituyendo los grafitis políticos por murales institucionales; convertir el espacio público en espacio comercial,…

Solar ArgumosaDesde que comenzó la re-valorización sistemática de los núcleos urbanos de las ciudades de Norte América y la re-construcción de los mismos en Inglaterra en los años 1950-1960, han sido muchos los ejemplos de ciudades que han vivido los efectos de la gentrificación. Además, este fenómeno ha tenido un carácter diferente según la época y el lugar donde se haya dado. Así, en los años 1970-1980 la gentrificación se topó con fuertes movimientos de resistencia. En la década de los 90, con el parón del crecimiento económico, se creó una corriente contraria al aburguesamiento de los barrios. Esta corriente fue rápidamente re-dirigida mediante la gentrificación. A partir del año 2000, la elitización se dio de manera global en todo el mundo, y sin ningún tipo de movimiento de resistencia (con alguna excepción como los “gaztetxes” en Euskal Herria y los centros sociales auto-gestionados por Europa,…).

Hoy en día, la gentrificación se ha convertido en uno de los mayores objetivos para la política oficial en el urbanismo. Los poderes públicos asumen la responsabilidad de re-apropiación de la clase alta y media, en detrimento de la clase baja.

Paralelamente, el proceso ha evolucionado en su forma. Hoy en día no se reduce a los barrios obreros residenciales, sino que se expande a zonas de uso no residencial. Este proceso se ve claramente en el interés que empiezan a mostrar las autoridades en la transformación de zonas industriales deprimidas. En muchos casos este interés puede ser debido a la carga simbólica o por la memoria que en estos lugares se concentra.

-Urbanismo vs memoria colectiva

Ha quedado bastante claro que en la sociedad en la que vivimos, los poderes públicos ponen al servicio del dinero la ciudad y su diseño. Pero hay algo contra lo que todas las estrategias de las que hemos hablado no pueden luchar: nuestra memoria colectiva. Es imposible que por mucha estratagemas que utilicen consigan borrar lo que está en nuestras mentes… ¿O no?

Estos últimos años (esto tiene que ver con el concepto “New Guild gentrification”, la gentrificación de nuevos edificios), el diseño de las ciudades nos lleva a una desaparición constante de la personalidad de estas. En las ciudades de carácter industrial, no aparece por ninguna parte el rastro de lo que fueron, las zonas urbanas rurales han desaparecido,… Todo esto nos lleva a pensar que además del interés económico existe un interés político que va más allá. Las zonas urbanas con identidad política y social propia (de izquierdas) se están convirtiendo en zonas neutras, en ciudades “descafeinadas” (globalización capitalista). No cabe duda de que esta des-personalización de las ciudades acaba teniendo mucha influencia en el carácter de los ciudadanos, que olvidamos rápidamente lo que fuimos para convertirnos en personas neutras que viven-trabajan-compran en una ciudad neutra.

Un claro exponente de la desaparición de la memoria colectiva la encontramos en Bilbao. Bilbao, ha sido un referente en la lucha de la clase trabajadora, dado su carácter industrial. Entre las diferentes luchas llevadas a cabo en esta ciudad, podemos subrayar la que tuvo lugar en los astilleros Euskalduna en los años 80. Esta lucha ha sido tomada como referente dentro del movimiento obrero de todo el estado español. Por todo esto, las autoridades no tuvieron ningún reparo en impulsar un plan de derribo de todas las infrestructuras industriales de todo el margen de la ría de Bilbao, dentro del plan “Bilbao Ría 2000”. Después de derribar todo lo existente (entre otras, cosas el astillero Euskalduna, símbolo de la lucha de la clase obrera), se llevó a cabo una re-organización y reconstrucción integral de todo el margen de la ría. Así, pasamos de tener una ciudad trabajadora e industrial, a una Bilbao limpia y de postal. Todo esto sin darnos cuenta de lo que estábamos perdiendo en el camino…

transformacion-bilbao-abandoibarra_foto610x342

Hoy en día, si preguntáramos a los jóvenes de Bilbao a cerca del significado de Euskalduna, la mayoría hablaría sobre el palacio de congresos Euskalduna…

-Individualismo y diseño urbano

Como ya hemos comentado antes, estos últimos años hemos vivido un urbanismo al servicio del capital. Mientras que la ciudadanía es empujada constantemente al consumo (privatización del espacio público,…), las relaciones entre personas son cada vez más escasas. También en este tema tiene mucha influencia el diseño de las ciudades y de los elementos que en ellas encontramos.

Un factor a tener en cuenta es la hegemonía del automóvil. Los coches son uno de los mayores exponentes del individualismo, y como ya hemos subrayado antes, el diseño urbano ha dependido en gran parte de ellos en los últimos años. En cualquier calle de un pueblo o ciudad, el tráfico rodado ocupa en torno al 80% del ancho de la calle. El espacio sobrante es el que queda para las aceras peatonales. Estas aceras, por la anchura mínima que tienen, están diseñados para el movimiento constante de la gente, no para que la gente se quede quieta en ellos (hablando, relacionándose,…). Por ello, se puede decir que nuestras ciudades están diseñadas para que haya un movimiento constante (de casa al trabajo – del trabajo a la compra. Consumo + individualismo).

0_588wve2zOtro ejemplo muy claro lo encontramos en el diseño del mobiliario urbano. No hace tantos años era fácil encontrar largos bancos corridos donde sentarse y hablar, mesas, diferentes espacios más íntimos,… Ese diseño posibilitaba la relación entre personas, y por tanto, abría las puertas a la conciencia colectiva (esto era muy evidente en los barrios trabajadores donde se creaban asociaciones vecinales,…). En las ciudades actuales, encontramos bancos individuales en medio de grandes explanadas sin ningún tipo de interés. Es difícil (por no decir imposible) encontrar espacios agradables de relación más allá de las terrazas de los bares. En este caso tampoco es un fenómeno que se ha dado por casualidad. El diseño urbano de hoy en día esta estudiado y analizado para fomentar el aislamiento cada vez mayor de las personas.

Además de lo que ya hemos citado, encontramos otras estrategias que aportan de igual manera a ese objetivo: La falta de espacios públicos cubiertos, la prohibición de utilizar las infraestructuras públicas de manera libre, la parcelación de las zonas de juego,…

Para finalizar, hacemos referencia a una reflexión que hace Unai Fernandez de Betoño en su libro HIRI GARA: “es lógico que el poder sufra en cierta manera síntomas de agorafobia, ya que las plazas se han convertido en escenario de muchas revoluciones y represiones: la plaza Tiananmén en Pekín, la plaza de Mayo en Buenos Aires, la plaza de la Revolución en la Habana, la plaza Roja de Moscú,… Con todo, tenemos razones de ser positivos. Como dijo hace tiempo el antropólogo Manuel Delgado, “Es bueno que el poder tenga miedo de lo que pueda ocurrir en una plaza”.

Bibliografía

 1 -Unai Fernandez de Betoño, (2014) HIRI GARA ; Donostia, Astero.

2 –ALDIRI aldizkaria, (2015) Nº23. Pribatu/Publiko ; Udako Euskal unibertsitatea

3-http://www.hypergeo.eu/spip.php?article546

Advertisements

One thought on “¿Urbanismo o Dinero?

Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s